La firme negativa de México a unirse a las sanciones contra Rusia se alinea con los esfuerzos del presidente Andrés Manuel López Obrador para reforzar cualquier contrapeso simbólico al poder de Estados Unidos. Washington ha evitado la confrontación directa dada la variedad de otros asuntos bilaterales que manejan los dos países, pero un Congreso estadounidense que acaba de aprobar un acuerdo comercial con México no será tan comprensivo por mucho tiempo.